Durante las últimas semanas se ha podido leer y escuchar acerca de los sismos que se presentaron en diferentes partes de la república mexicana, fenómenos que ocasionaron grande daños es estados como: Oaxaca, Chiapas y Ciudad de México entre otros; este tipo de situaciones se manifiestan como un efecto domino en los estados de animo y en las conciencias colectivas de los ciudadanos generando diferentes emociones desde temor hasta incertidumbre.

Muchas personas decidieron por efectos del miedo cambiar inmediatamente de residencia, otras lo tuvieron que hacer por necesidad ya que sus viviendas fueron dañadas considerablemente o simplemente destruidas. Estos fenómenos de los cuales no tenemos control ,vienen a traer un gran efecto dentro del sector inmobiliario, pues en los lugares donde se presentaron grandes daños los precios de las viviendas bajan considerablemente, por otro lado ubicaciones que no tuvieron problemas aumentan sus valores debido a la demanda que se genera por  la necesidad de viviendas en ubicaciones seguras.

Sin embargo, tenemos que considerar que aunque dentro del sector inmobiliario como en otros sectores económicos se tiene un gran impacto por este tipo de fenómenos naturales, no debemos pasar de largo el efecto que se genera en la psicología de las personas, estas situaciones se manifiestan en un movimiento colectivo del cual pudimos ser testigos a través de los medios de comunicación, donde se hace presente la resiliencia que como seres humanos logramos sacar a flote en momentos de alerta o situaciones que requieren de acción inmediata como un  método de sobrevivencia.

Se pudo observar claramente un fenómeno social que a mi me gustaría definir como una resiliencia colectiva, con la cuál en una situación extrema los ciudadanos nos volvemos solidarios el uno con el otro, sacando lo mejor de si mismo para ponerlo al servicio del prójimo; cosa que se demostró durante esos momentos de angustia y tragedia que se vivió en los diferentes estados que fueron afectados.

A continuación quisiera enumerar algunos de los puntos clave que se pueden encontrar dentro una Resiliencia Colectiva como la que vivimos el 19 de septiembre de 2017.  La primer habilidad que se vivió claramente fue la de crear conciencia plena y empatía por los demás.  El ver a tanta gente presente buscando la mejor forma de poder ser útil demuestra como los mexicanos dentro de nuestra cultura tenemos desarrollado un gran sentido de solidaridad, digno de orgullo y admiración.  Otra habilidad que pudimos observar claramente es la de tener pensamientos útiles o positivos; en una situación como la que se experimento se puede caer en un bache de pesimismo y parálisis. Sin embargo, fue impresionante darse cuenta como se logro tener una gran organización y un trabajo en equipo generando una sinergia y una ola de entusiasmos reflejada en la esperanza de poder ayudar a salvar la mayor cantidad de vidas posibles; momentos de angustia convertidos en una energía positiva que se irradiaba hasta por las redes sociales generan un sentimiento de poder y unidad lo que se convierte en la gran fuerza que se tiene al crear redes de apoyo, otra de las herramientas que se requieren para desarrollar la resiliencia.

Como podemos darnos cuenta, los momentos de alerta o crisis extremas tienden a sacar lo mejor de cada uno como persona y en este caso en particular como ciudadanos, ojala no tengan que pasar más tragedias para que este sentido de solidaridad, apoyo y empatía por los demás salga a flote, ojala nuestros gobernantes saquen los mejor se si mismos al desarrollar sus actividades sin que lleguen mas desastres, ojala todos nosotros generemos una conciencia colectiva resiliente  que nos lleve a  formar una mejor persona, una mejor familia, una mejor sociedad y por ende un mejor país. Te invito a vivir resiliente.